En cascada y como nado sincronizado, se han venido sucediendo graves hechos que violentan nuestra soberanía nacional. Primero, ha quedado al descubierto la secreta complicidad de la derecha panista con el gobierno de Donald Trump, con la muerte accidental de dos agentes de la CIA en un operativo policiaco que solo correspondía a autoridades nacionales. Para distraer la atención e imponer un control de daños, el gobierno de Estados Unidos respondió acusando y solicitando la extradición del gobernador del estado de Sinaloa y de otros funcionarios estatales. Casi simultáneamente llegó a México la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que insultó nuestra memoria histórica reivindicando al salvaje conquistador Hernán Cortes y atacando al gobierno de Claudia Sheinbaum. Todo esto sin olvidar la afirmación del cuasi fascista, Donald Trump, que afirmó que “en México gobiernan los cárteles y solo ellos”.
No existe ninguna casualidad en todo esto. Se trata de una clara estrategia intervencionista para fortalecer a la derecha mexicana de cara a las elecciones del 2027 y presionar al gobierno mexicano para que ceda aún más en el Tratado de Libre Comercio, (T-MEC). Quieren repetir en México el éxito de sus recientes intervenciones en los procesos electorales de Honduras y Argentina que lograron imponer en la presidencia a sus candidatos ultraderechistas. Afortunadamente la memoria y consciencia del pueblo mexicano han convertido en fracaso este intento de la derecha para reposicionarse, por el contrario, se han exhibido como traidores a la patria.
Consideramos que la defensa de nuestra soberanía no pasa por esconder los graves problemas internos en materia de seguridad y corrupción. Toda acusación debe investigarse a fondo, venga de donde venga y caiga quien caiga, no para contentillo de los enemigos de nuestra nación sino para fortalecer la unidad en la lucha antimperialista y antifascista. Sin olvidar que una mayor participación del pueblo mexicano en esta lucha, solo puede alcanzarse con su autoorganización y dando respuesta positiva a sus reclamos por una vida digna, libre y democrática.
Hacemos un llamado a todo el pueblo de México a mantener la lucha permanente contra todo intento de intervención del imperialismo norteamericano y de la ultraderecha internacional en nuestros asuntos internos. El capitalismo produce monstruos que llevan a la humanidad a la guerra generada por la expansión colonial de las potencias, por eso México es asediado permanentemente hoy, somos la piedra en el zapato de quien piensa que América Latina es su patio trasero, ¡por ello mantengamos la resistencia y la lucha!
¡Abajo los fascistas Donald Trump y Benjamín Netanyahu!
¡Por la construcción de un amplio frente antimperialista y antifascista en México y a nivel internacional!





