Frente al fracking, es necesario escuchar la evidencia científica y aplicar el principio precautorio. Defender el agua, la salud y el territorio no contradice la soberanía energética: la fortalece. México necesita una transición justa, con alternativas que cuiden realmente a las comunidades y los ecosistemas
Un grupo de 178 científicas, científicos y especialistas de México y de al menos 14 países de América Latina, Europa y Norteamérica hizo público un pronunciamiento dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum y al comité encargado de evaluar la fracturación hidráulica (fracking) en México, en el que advierte que sus impactos no son hechos aislados ni marginales, sino riesgos recurrentes documentados por evidencia científica internacional.
Entre los firmantes se encuentran Víctor Manuel Toledo, investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la UNAM y exsecretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador; María Elena Álvarez-Buylla Roces, exdirectora general del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT) durante el sexenio de López Obrador. Así como investigadores provenientes de universidades, centros de investigación e instituciones públicas, con especialidades en salud pública, cambio climático, energía, ecología, economía ecológica y justicia ambiental. Entre ellas se encuentran participantes en informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
El documento plantea que el fracking no debe analizarse únicamente como una técnica de extracción, sino como un sistema de intervención territorial asociado a infraestructura industrial que incluye pozos, ductos, estaciones de compresión y plantas de procesamiento. Bajo este enfoque, señala que los impactos se extienden de forma acumulativa sobre el agua, la salud pública, el clima y las comunidades.
A continuación, reproducimos el documento completo elaborado por los especialistas:
México y el mundo, a 16 de junio de 2026
Respetada presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo
Respetadas científicas, científicos y especialistas integrantes del comité para la evaluación del fracking en México,
Nos dirigimos a ustedes como parte de la comunidad científica mexicana e internacional, expresando nuestro reconocimiento a la enorme responsabilidad social, ambiental y energética que les ha sido encomendada en torno a la posible expansión de actividades de fracturación hidráulica o fracking en México.
Quienes suscribimos lo hacemos con respeto y profunda preocupación ante la posibilidad de que México promueva el uso de fracturación hidráulica en yacimientos no convencionales en su territorio. La evidencia científica internacional muestra un patrón consistente: los impactos no son excepcionales ni marginales; forman parte de una actividad industrial intensiva, dispersa territorialmente, difícil de supervisar y con daños acumulativos sobre agua, aire, salud, clima, comunidades e infraestructura. La protección de la salud, el agua, el ambiente y los derechos humanos no puede quedar sujeta a negociaciones compensatorias, mecanismos de aceptación social ni procesos orientados a legitimar una actividad de tan alto riesgo.
La novena edición del Compendium of Scientific, Medical, and Media Findings Demonstrating Risks and Harms of Fracking and Associated Gas and Oil Infrastructure, publicada en 2023 por Concerned Health Professionals of New York y Physicians for Social Responsibility, reúne miles de hallazgos provenientes de literatura científica y médica revisada por pares, informes gubernamentales e investigaciones periodísticas. Este cuerpo de evidencia documenta riesgos recurrentes para la salud pública, la calidad del aire, las fuentes de agua, la estabilidad climática, la seguridad de las comunidades, la agricultura, la vida silvestre, la infraestructura, las economías locales y los derechos de poblaciones expuestas.
El fracking no puede evaluarse únicamente como una técnica de extracción. Debe analizarse como un sistema completo de intervención territorial que requiere miles de pozos, caminos, ductos, estaciones de compresión, manejo de sustancias químicas tóxicas, grandes volúmenes de agua, disposición de residuos, venteos, quemas, transporte pesado y monitoreo permanente. Sus riesgos no terminan cuando concluye la fracturación del pozo; persisten durante décadas con emisiones, residuos, pozos abandonados, infraestructura asociada y graves pasivos ambientales.
En México, estos riesgos serían especialmente graves. Los impactos del fracking ocurrirían principalmente en ecosistemas sensibles altamente biodiversos, con procesos ecológicos fundamentales para la estabilidad climática y la disponibilidad de agua, así como en los territorios de comunidades rurales e indígenas en los que se sostiene la base material de innumerables actividades productivas, agrícolas, pecuarias, turísticas, pesqueras y comunitarias.
El país enfrenta un estrés hídrico creciente, sequías recurrentes y conflictos por el acceso al agua. A su vez, la fracturación hidráulica consumiría millones de metros cúbicos de agua dulce y generaría aguas residuales de difícil manejo, con altas concentraciones de sales disueltas, sustancias químicas tóxicas, metales pesados, hidrocarburos y materiales radioactivos naturalmente presentes en las formaciones geológicas. Aunado al alto consumo, el fracking generaría riesgos de contaminación del agua superficial y subterránea como consecuencia de derrames, fallas de integridad de pozos, filtraciones, manejo inadecuado de residuos o accidentes en superficie.
La literatura científica ha identificado asociaciones entre la proximidad a operaciones de fracking y riesgos de cáncer, asma y otras enfermedades respiratorias, afectaciones cardiovasculares, dermatológicas, reproductivas, perinatales, neurológicas y de salud mental. Estos riesgos son especialmente preocupantes para mujeres embarazadas, niñas y niños, personas mayores y comunidades que viven cerca de pozos, ductos, estaciones de compresión, plantas de procesamiento o sitios de disposición de residuos. Además, la inyección de aguas residuales asociadas a estas operaciones puede inducir eventos sísmicos considerables bajo determinadas condiciones geológicas. Por ello, cualquier decisión sobre fracking debe evaluarse desde una perspectiva de justicia ambiental, derechos humanos y desigualdad territorial.
Desde una perspectiva climática, expandir el fracking significaría profundizar la dependencia del gas fósil en México, en un momento en que la política energética debe acelerar la reducción de emisiones. El gas extraído mediante fracking implica emisiones significativas de metano, un gas de efecto invernadero de alto poder de calentamiento en el corto plazo. También crea dependencia de infraestructura fósil, desplaza inversiones necesarias en eficiencia energética, reducción de demanda y energías renovables, y aumenta el riesgo de activos varados. Desde una perspectiva económica, la expansión del fracking puede generar dependencia de una industria sujeta a precios internacionales volátiles, alta incertidumbre productiva y costos sanitarios y ambientales que suelen trasladarse al Estado, a las comunidades vulnerables y a generaciones actuales y futuras.
Confiamos en que el trabajo desarrollado por este comité estará guiado por la experiencia internacional, el rigor científico y la protección del interés general y el bien público. Por estas razones, recomendamos respetuosamente que México se acoja al principio precautorio ante riesgos graves, acumulativos o potencialmente irreversibles, y avance hacia una prohibición explícita del fracking como muchos países y regiones que han prohibido el fracking en sus territorios. México está a tiempo de evitar una ruta de alto riesgo ambiental, sanitario, climático, social y económico, y de orientar su política energética hacia alternativas compatibles con la protección del agua, la salud pública, la justicia ambiental, la reducción de emisiones y los derechos de las comunidades.
La lista completa de firmas de los 178 cientificas, cientifos y especialistas pueden consultarse en el siguiente documento:






