El pasado 3 de octubre, el Museo de Trotsky se declaró como Espacio Libre de Apartheid, en un acto público donde se dieron cita organizaciones políticas y sociales, periodistas, artistas, activistas, figuras públicas, activistas, académicos, representantes del movimiento BDS y embajadores y diplomáticos acreditados en nuestro país.
A continuación, reproducimos el discurso de Gabriela Pérez Noriega, directora del Museo, durante el acto de declaración:
Buenos días.
Es un gran honor para mí darles la más cordial bienvenida, en nombre del Museo León Trotsky / Instituto del Derecho de Asilo.
Para el Museo León Trotsky / Instituto del Derecho de Asilo es un orgullo ser el primer museo en México en declararse Espacio Libre de Apartheid. Al mismo tiempo, esta decisión no debería sorprender a nadie.
El apoyo a las luchas de liberación nacional en general, y a la causa palestina en particular, forma parte fundamental de la herencia y del programa del marxismo revolucionario y León Trotsky. El gran revolucionario ruso a lo largo de toda su vida, y concretamente en el movimiento que fundó en los años treinta del siglo pasado, defendió estos principios.
Desde el siglo XIX, en la Rusia zarista, el movimiento marxista rechazó el sionismo como una ideología reaccionaria, contraria a los intereses de las masas judías y a la lucha por la emancipación de la clase trabajadora.
Con el triunfo de la Revolución Rusa en 1917 y la formación de la Internacional Comunista en 1919, la cuestión de las reivindicaciones nacionales de los pueblos oprimidos —sobre todo la autodeterminación de los pueblos, la lucha por la liberación nacional de las colonias y el rechazo de todo tipo de racismo— se convirtió en un uno de los ejes fundamentales del programa y del trabajo cotidiano de la izquierda revolucionaria.
La causa palestina ocupaba un lugar importante en ese panorama.
Durante los años treinta, cuando el fascismo amenazaba a los judíos de Europa, Trotsky advirtió que el sionismo no representaba ninguna salida y que, por el contrario, debido a su alianza con el imperialismo y a sus propias políticas racistas contra la población árabe local, constituía una trampa mortal para los refugiados que buscaban un lugar seguro en Palestina.
De hecho, en 1947-1948, cuando los sionistas declararon el Estado de Israel como Estado judío, la pequeña sección de la IV Internacional en Palestina, la Liga Comunista Revolucionaria, nadaba contra la corriente, y se opuso al plan de la ONU de la partición de Palestina y al establecimiento de Israel. Fue la única organización de la izquierda en Palestina/Israel con esa postura consecuentemente antiimperialista y antisionista.
Hoy, la alianza entre las fuerzas más reaccionarias del imperialismo, en primer lugar el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, y el sionismo, personificado no solo en Benjamin Netanyahu sino en toda la clase política israelí, es cada vez más repudiada a nivel mundial.
Esta es también la situación en México. Las últimas encuestas de opinión de la agencia Pew indican que más de dos tercios de los mexicanos tienen una opinión desfavorable de Israel y solo el 29% una opinión favorable.
Por lo tanto, nuestra decisión de declarar el Museo León Trotsky / Instituto del Derecho de Asilo como Espacio Libre de Apartheid israelí está en línea con el sentir y la opinión del pueblo mexicano y de los sectores democráticos y progresistas de nuestro país. Es nuestro grano de arena a la noble causa palestina y a la campaña nacional e internacional de BDS: Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel.
¡Viva la lucha palestina! ¡Alto al genocidio!





