Te compartimos este texto con el propósito de solicitar de tu/su apoyo frente a la situación que atraviesan integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota, conocido como CECOP, en el estado de Guerrero en México.
El CECOP surgió en 2003 a partir de la preocupación de comunidades campesinas de la región del Río Papagayo ante el proyecto hidroeléctrico La Parota, impulsado desde inicios de los años dos mil por la Comisión Federal de Electricidad y distintos gobiernos. Para las autoridades, la presa representaba una gran obra de infraestructura energética. Para muchas comunidades, en cambio, significaba la posible inundación de tierras de cultivo, zonas ganaderas, áreas selváticas y espacios de vida comunitaria. De haberse concretado el proyecto habría afectado una amplia zona de Cacahuatepec y comunidades vecinas, afectando el Río Papagayo que es una base para la agricultura, la alimentación, la memoria familiar y la organización local.
En ese contexto, campesinas, campesinos, comuneros y habitantes de distintas localidades comenzaron a organizarse en la defensa de sus tierras y cuestionar la forma en que se buscaba aprobar el proyecto. El CECOP se consolidó como una estructura comunitaria que reunió a decenas de pueblos de Acapulco, San Marcos y Tierra Colorada. Su resistencia combinó asambleas, movilizaciones, defensa legal, diálogo público y denuncias ante instancias nacionales e internacionales. Con el paso del tiempo, en 2013 la organización comunitaria logró detener la construcción de la presa y se convirtió en una de las experiencias más significativas de defensa territorial y ambiental en México.
Como parte de una búsqueda más amplia de autonomía y organización comunitaria, así como del cuidado del territorio y toma colectiva de decisiones la historia del CECOP también se vincula con procesos más amplios de organización comunitaria en Guerrero y a nivel nacional. Después de los años de resistencia contra la presa, varias comunidades comenzaron a discutir formas propias de seguridad, justicia y gobierno local y en 2013 se integraron a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria, conocida como CRAC-PC, una experiencia de justicia comunitaria con raíces en pueblos indígenas y comunidades rurales de Guerrero.
Por ello, la experiencia del CECOP se inscribe también en el movimiento socioambiental latinoamericano enfrentado al capitalismo desarrollista. Su lucha, al igual que muchas en el continente, dialoga con otras resistencias frente a represas, proyectos extractivos y obras de infraestructura que, aunque suelen presentarse como desarrollo, pueden implicar desplazamiento, pérdida de tierras, ruptura de tejidos comunitarios y daños ambientales. En el caso del Río Papagayo, la disputa no terminó con la suspensión del proyecto hidroeléctrico pues años después, las comunidades se enfrentan también conflictos con empresas dedicadas a la extracción de grava y materiales pétreos, actividad que ha generado nuevas tensiones en torno al uso del río.
En este proceso, integrantes del CECOP han sufrido asesinatos como el de Marco Antonio Suastegui en 2025, detenciones, acusaciones penales y encarcelamientos que diversas voces consideran parte de un patrón de criminalización de la defensa del territorio. Entre los casos actuales se encuentran Rodrigo León Jacinto, Modesto León Jacinto y Máximino Solís Valeriano fundadores y líderes de la organización, cabe destacar que Rodrigo, padre de Modesto fue comandante de la Policía Comunitaria de Cacahuatepec, quienes permanecen privados de la libertad en el Centro de Reinserción Social de Acapulco, Guerrero. De acuerdo con la información disponible, ambos han sido señalados por delitos que sus comunidades y redes de apoyo consideran fabricados, mientras continúan pendientes recursos legales para revisar su situación.
Buscamos acompañar una demanda básica de justicia: que se revise con imparcialidad la situación de las personas defensoras del territorio que permanecen encarceladas, que cesen los procesos de criminalización y que se garantice su derecho a la defensa, a la libertad y a una vida digna.
Por ello, solicitamos tu/su firma (nombre, institución, nacionalidad o país de residencia) como un gesto de solidaridad y acompañamiento. La intención es contribuir a que este caso sea conocido más allá de Guerrero y de México, y a construir una red amplia de apoyo con personas, organizaciones e instituciones interesadas en la defensa de los derechos humanos.
Agradecemos de antemano la lectura, la difusión y el apoyo.
Espacio de la sociedad civil en solidaridad con el CECOP:
Alianza por la Libre Determinación y la Autonomía (ALDEA)
Centro de Derechos Humanos Fray Fco. de Vitoria
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (Atenco) (FPDT)
Global Exchange Habitat International Coalition América Latina (HIC-AL)
Instituto Mexicano para el desarrollo Comunitario (IMDEC)
La Brigada Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER)
Movimiento Socialista de Poder Popular (MSP)
Red Nacional de Organismos civiles Todos los derechos para todas, todos y todes (REDTDT)
Servicios y Asesoría para la Paz
Radio Zapote
Tonelhuayotzin Nuestra Raíz








