Bajo la presidencia neoliberal de Felipe Calderón Hinojosa, en 2007 se aprobó -con el aval de Elba Esther Gordillo, entonces presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)- una reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) que eliminó su carácter social, solidario e intergeneracional. En su lugar se instauró un sistema de cuentas individuales administradas por las AFORES, cuya lógica traslada a las y los trabajadores los riesgos del mercado y reduce el derecho a una pensión digna.
Esta situación ha llevado a miles de trabajadoras y trabajadores organizados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), corriente democrática del SNTE, a movilizarse y demandar la derogación de la reforma de 2007.
La exigencia de la CNTE de recuperar un régimen público, solidario e intergeneracional de pensiones es plenamente legítima y merece una respuesta seria por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Las propuestas de fortalecer PENSIONISSSTE o crear nuevos mecanismos públicos de administración no resuelven el problema de fondo mientras se mantenga el sistema de cuentas individuales.
Tampoco es aceptable presentar la restauración de un régimen solidario como una imposibilidad financiera. Los recursos necesarios para garantizar pensiones dignas pueden obtenerse mediante una reforma fiscal progresiva, impuestos a las grandes fortunas, la reducción de los privilegios del capital financiero y políticas orientadas a elevar los salarios reales y las contribuciones patronales y estatales a la seguridad social.
La reforma privatizadora de las pensiones no está escrita en piedra. La experiencia de diversos países demuestra que es posible revertir las políticas neoliberales y recuperar sistemas de seguridad social al servicio de la mayoría trabajadora.
Enviamos un saludo combativo y solidario a las y los trabajadores de la CNTE. Consideramos que su lucha es también la lucha de quienes defienden los derechos sociales frente a la mercantilización de la vida y del trabajo. Reafirmamos la necesidad de evitar toda forma de represión y de garantizar el pleno respeto al derecho a la organización, la protesta y la negociación colectiva.
Demandamos al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo la reanudación inmediata de un diálogo franco, serio y resolutivo con la CNTE, así como su compromiso de campaña de abrir una ruta efectiva hacia la derogación de la reforma de 2007.
¡No a las AFORES!
¡No a la privatización de las pensiones!
¡Por el regreso de un régimen solidario e intergeneracional de seguridad social!
¡Solidaridad con la CNTE!
¡Por la unidad internacional de la clase trabajadora!
MOVIMIENTO SOCIALISTA DEL PODER POPULAR





