Siendo el 20 de mayo el día nacional de la y el psicólogo en México, queremos recordar y hacer énfasis en que la salud mental de la población no es una problemática individual, sino global. No podemos adaptarnos al sistema que nos enferma: al sistema capitalista.
Resulta imposible hablar de salud mental si no tomamos en cuenta el ambiente donde nos desenvolvemos. Usar técnicas de relajación no es lo que evitará que caigamos en el burnout, dejar de ser explotados por patrones abusivos que solo buscan el beneficio propio sí lo hará.
En México, donde acceder a una vivienda es cada vez más complicado, no podemos ignorarlo como uno de los primeros factores de estrés entre los jóvenes. Este sistema no nos asegura una vejez digna, ni estabilidad económica; por ello es que la psicología debe de tratarse con consciencia de clase y con lucha social.
A su vez, el sistema capitalista nos impide mostrarnos débiles y vulnerables ante la pérdida de una persona querida. Porque “está bien” sentir tristeza, siempre y cuando no exceda los tres días de licencia por duelo; y sólo “está bien” si era un familiar directo, porque una empresa no reconoce el dolor de perder un amigo.
Si un mismo factor es el causante de estrés en todo un grupo social, entonces no es una problemática individual. Tratemos la problemática como es: un problema estructural, no lo individualicemos. Enfrentémonos al problema de manera colectiva.
La psicología no debe limitarse a enseñarnos a soportar lo insoportable, sino ayudarnos a cuestionar las condiciones que producen el sufrimiento. Nuestras emociones no están ahí sin razón, son la respuesta humana a condiciones inhumanas.
No ignoremos a su vez a las personas que no tienen acceso a un sistema de salud. Llevar un proceso psicológico no resulta igual de posible para todas las personas, aunque lo necesiten. Es absurdo que tengamos que elegir entre recibir ayuda psicológica o comer. Por eso debemos de exigir todo: condiciones dignas de trabajo, dos días de descanso a la semana, transporte eficaz y accesible.
Construyamos una psicología con consciencia social, con perspectiva de género, feminista, que se oponga al sistema capitalista que nos mantiene enfermos.
¡DESTRUYE LO QUE TE DESTRUYE!





