Miles de personas se han volcado a las calles de Irán para protestar en contra del gobierno de los ayatolas. El país enfrenta una pésima situación económica, producto de la implementación de las malas políticas económicas y las sanciones económicas impuestas por el imperio norteamericano a través de la ONU, congelando los activos del Gobierno iraní en el extranjero; las devaluaciones desastrosas, que han llevado al dolar fluctuar alrededor de los 140 mil tomans (toman es la moneda no oficial, que equivale a 10 riales (IRR), la modena oficial); la inflación por arriba del 42 %, el aumento en los precios de los alimentos por arriba del 70%, aumento de impuestos y el déficit presupuestal, entre otras condiciones. Situación que ha puesto al pueblo iraní en un estado de precariedad extrema, por el alto costo de la vida; mientras los miembros de la casta burocrática teocrática corrupta en el Gobierno se hacen millonarios.
Las protestas que se iniciaron con las huelgas patronales de mercaderes y comerciantes por los elevados precios de los productos y servicios, desbordaron los comercios para extenderse a amplios sectores sociales. La pérdida del poder adquisitivo en el salario de los trabajadores ha generado una imposibilidad de resolver las necesidades básicas para vivir, realidad que ha orillado al pueblo iraní a protestar en contra de las políticas económicas del gobierno autoritario y corrupto en más de 80 ciudades de Irán, con consignas que van desde el cuestionamiento por las malas medidas económica implementadas, hasta por un cambio de régimen y en contra del líder supremo.
Frente a las inmensas manifestaciones, el gobierno ha respondido con violencia. El pasado 31 de diciembre, los manifestantes fueron brutalmente reprimidos cuando la fuerza pública disparó con armas de fuego al pueblo en las calles. El 8 de enero se realizó un apagón de internet a nivel nacional, con varios días de duración, con el fin de ocultar la represión. Desde entonces, se estima que los asesinatos han aumentado de dos mil a doce mil asesinatos, y más de 16 mil 700 detenidos.
Los estudiantes universitarios de Teherán se sumaron a las protestas y la efervescencia alcanzó rápidamente a estudiantes de otras universidades del país que se integraron a las movilizaciones, enarbolando consignas en contra del régimen y la unidad con el pueblo en lucha. También ha sobresalido el diverso movimiento de mujeres, jóvenes y minorías, activo desde 2022 tras el asesinato de la joven Mahsa Amini por no llevar bien colocado el velo; movimiento que demanda libertad, autonomía y respeto a los derechos de las mujeres.
Desde el Movimiento Socialista del Poder Popular, apelamos a la solidaridad internacional con el pueblo trabajador iraní que lucha en las calles por reivindicaciones económicas, las libertades democráticas, así como la necesidad de un cambio político que saque del poder al régimen teocrático, despótico y corrupto de los ayatolas.
Condenamos las acciones oportunistas e injerencistas del gobierno estadounidense y otros países extranjeros colonialistas. Consideramos que el pueblo iraní tiene el derecho a la libre autodeterminación, a la defensa de su soberanía, ante quienes primero los bombardean, y después se erigen como sus redentores. Repudiamos la intervención del imperio norteamericano y sus aliados en Irán y en la región.
Alto a la represión contra el pueblo movilizado y a las organizaciones de derechos humanos; que se investiguen los crímenes que se han cometido recientemente en las movilizaciones por las fuerzas policiacas.
¡Mujer, Vida, Libertad!
Jin, Jiyan, Azadî
zan, zendegî, âzâdî
¡No tengamos miedo, estamos todos juntos!
¡Abajo el régimen de los ayatolas!
¡Fuera manos del imperio norteamericano de Irán!





