Por segunda ocasión en medio año, Estados Unidos ataca a Irán sin provocación alguna. Nuevamente, el país medioriental es agredido mientras diplomáticos de ambos países negociaban un acuerdo bilateral. El simple hecho de iniciar la guerra mientras se aparenta buscar una solución mediante negociaciones es un acto inaceptable de perfidia condenado por el derecho internacional de la Guerra, codificado en las Convenciones de Ginebra. Pero la perfidia es el comportamiento favorito del actual presidente estadounidense, Donald Trump.
Estados Unidos acusa a Irán de querer construir armas nucleares, cuando lanza su ataque en coordinación con Israel, país con armamento nuclear y que, a diferencia de Irán, no acepta ningún tipo de inspecciones por parte de los organismos internacionales de energía atómica.
También asevera que quiere apoyar a la población iraní, pero en las primeras horas de la agresión asesinó a más de 85 personas, la mayoría niñas al bombardear una escuela primaria. Y un total de 200 muertos reportados hasta el momento han dejado los ataques de Israel y EE.UU. Hipócritamente, convoca al pueblo iraní a derrocar al gobierno de los ayatollahs y tomar su destino en sus manos, mientras prepara al hijo del último shah para instalarlo como gobernante títere de Irán. No hay que olvidar que cuando su padre estaba en el poder ordenaba arrestar y asesinar a cuanta persona osaba expresar su descontento abiertamente.
La agresión estadounidense-israelí no busca liberar al pueblo de Irán, sino cambiar su actual esclavitud por una nueva, que permita a los mayores capitalistas del mundo extender su rapiña a un nuevo territorio y dominar el Medio Oriente en su conjunto como medio de dominación mundial.
¡Alto a la guerra imperialista de Estados Unidos e Israel contra Irán!
MOVIMIENTO SOCIALISTA DEL PODER POPULAR






